domingo, 28 de marzo de 2010

[Libro] El décimo Don (Jane Johnson)

Empezó siendo un poco aburrido, pero terminó siendo una novela que no podía dejar de leer. Trata sobre la historia de una mujer de un pueblo perdido de Inglaterra, secuestrada en el siglo XVI por piratas berberiscos. Ella es bordadora y escribe en un pequeño libro de bordados casi todo lo que le sucede. Este libro va a parar en el siglo XXI a una mujer que resulta casi descendiente de ella...
Algún que otro párrafo:
Tenía que haber algún fallo, dado que no existe la perfección en la vida, en el arte o en ninguna otra cosa. La perfección tienta al destino. Recuerdo haber leído que los antiguos alfareros japoneses siempre cometían un pequeño fallo en cada pieza que creaban, por miedo a enfadar a los dioses.
Discutir con las mujeres es malo para la salud: ya me siento más debil. Ahora tengo claro que las estrellas del firmamento deben de ser mujeres, y que cada mes la pobre luna se ve agotada por sus lenguas incesantes.
Y el último párrafo:
Cerré los ojos y recordé. Y por fin sonreí.

Dentro de sólo tres semanas, en el mismo momento en que mis tatuajes de henna únicamente fuesen ya un fantasma de sí mismos, yo también volaría de regreso a Marruecos. Inch'allah.

lunes, 22 de marzo de 2010

Una maravilla de vídeo para empezar la primavera

Un tal Mirko Faienza (que no se quien es pero que hace cosas super wapas) ha grabado esta delicia de vídeo en el jardín de su padre. A disfrutar... merece la pena verlo y oírlo.

My Father's Garden from Mirko Faienza on Vimeo.

domingo, 21 de marzo de 2010

En defensa de los derechos de los ciudadanos en internet

eneko.jpg 
Hoy lamentablemente lo vuelvo a recordar porque en estos momento se está aprobando el Anteproyecto de Ley de Economía Sostenible sin cambio alguno, (y en un puente, todo sea dicho) junto con la famosa Disposición Final Primera (ley antidescargas o ley Sinde), que contempla el cerrar páginas webs que una comisión de autores considere que infringen los derechos de autor.
Como me sigue pareciendo un atropello fundamental a la libertad y al derecho de expresión en internet pues me sumo a todo lo que se está haciendo en contra de esta medida (entre otras cosas difundirlo...)

miércoles, 17 de marzo de 2010

[Libro] La casa de la Mezquita (Kader Abdolah)

Otro magnífico libro de este autor que acabo de leer. Es el autor de El reflejo de las palabras que ya me encantó y este es otro para recomendar. Va sobre la vida de una familia que habita una casa pegada a la mezquita, y que se encargan de cuidar, y donde vive el Iman. Mientras cuenta las pequeñas cosas que suceden en la casa, va relatando todo lo que se sufrió cuando llegó el ayatolá Jomeini, las tradiciones del Islam desde el punto de vista más integrista. Como va cambiando la vida hacia la modernidad y como vuelven de golpe a sufrir por subsistir día a día. Y lo cuenta todo con una sensación de paz y de tranquilidad, que es un gustazo de lectura. 
Unos párrafos, y eso que hubiese puesto casi todo el libro...
Cuando llegaron, todo se les antojó distinto. La casa estaba bañada en una radiante luz solar. Era como si todo les sonriese y todos compartiesen su secreto. Probablemente el cedro centenario había oído los cascos del caballo y hasta la alberca había absorbido la voz de Gezr. Las flores del jardín observaban admiradas a las dos abuelas y el sol iluminaba los cristales de la biblioteca, el grajo sobrevoló sus cabezas y soltó un alegre graznido.
Un pequeño poema árabe:
Si esos dulces labios, esa copa de vino,
si todo acabará en la nada,
piensa que, mientras existas,
no eres más que lo que serás, nada:
menos, no puedes ser.
Y otro párrafo:
En aquellos días, Aga Yan solía ir muy a menudo a pasear por la ribera del río en la oscuridad. Recordaba las palabras de su padre: "Cuando te sientas afligido por algo, vete al río. Habla con el río y el se llevará tu pena."
-No quiero quejarme, pero siento un nudo en la garganta - le confesó al río una noche.
Le escocían los ojos; una lágrima le resbaló por la mejilla y cayó a la orilla. El río la tomó sigilosamente y se la llevó consigo en la penumbra sin que nadie se enterase.

martes, 16 de marzo de 2010

Ovejas (juego)


En Home Sheep Home hay que hacer que las ovejas lleguen a su destino utilizándolas para superar los obstáculos que se presentan por el camino.
Las ovejas se manejan con el teclado (con las flechas derecha, izquierda, saltar, abajo) y en cada caso hay que utilizar la oveja adecuada según su tamaño, fuerza o habilidad para saltar.
Va por el vecino...! para que vaya practicando para el futuro rebaño... ;-))